Algo que noté la
primera noche en Santiago es el nivel de seguridad aquí en la Republica
Dominicana. Fuimos a la farmacia cerca
del Hotel Platino y había unos hombres con fusiles de pie afuera de la
gasolinera. Al principio, no me di
cuenta de que no eran una amenaza, sino que sus trabajos eran proteger la tienda. Me puse un poco temerosa porque ellos estaban
llevando ropa normal, y no tenían uniformes del ejército o algo así. Unos días más tarde aprendí que también hay
hombres con uniformes y fusiles que se llaman “watchman” o “watchiman” que
están de pie o están sentados en las aceras y no hacen nada sino mirar a la
gente.
Es algo que
simplemente no existe en los Estados Unidos.
Hay policía en sus carros o quizás caminando en los calles en ciudades
grandes, pero siempre tienen un uniforme y una pistola oculta. Cuando pienso en los watchiman aquí pienso en
la imagen de una serpiente a punto de atacar.
Puede ser que ellos solamente están descansándose porque no hay crímenes
(según sus leyes) ocurriendo, pero como alguien no acostumbrada a ver fusiles
en cada calle, para mí, es algo muy diferente.
Los watchiman son
de una organización llamada Dominican Watchman National, creada en 1974 y fijada
en “la protección y la seguridad de la República Dominicana” (www.dwn.com.do).
No parece que hay tantas policías para patrullar por la ciudad en sus
carros ni un número de teléfono como 911, entonces quizás los watchiman tienen
un mejor sistema en la República Dominicana que la policía en los EEUU. Pero aquí hay más hurtos que otros tipos de
delitos y si hay alguien de la patrulla afuera, los ladrones pueden ser
detenidos más rápido. También hay
empleados en las tiendas que siguen los clientes no solamente para ayudarles si
buscan algo específico sino también para que no roben nada. En general, son una parte de un sistema de
protección que parece que funciona, pero todavía me hace sentir incómoda ser
mirada como si hiciera algo malo. 